ALEXANDRA AVENA, esgrimista

[ “Por suerte o no, tuve un accidente y la oportunidad de volver a estar en pie” ]

Por ULRICH ÁLVAREZ, RICARD CARDONA, NIL CUCHÍ y RUBÉN GARCÍA

Para muchos, el deporte se entiende como una forma de entretenimiento y de ejercicio físico. No obstante, en algunos casos esconde verdaderas historias, emociones y sentimientos que pueden llegar a marcar vidas. Es el caso de Alexandra Avena (México, 1985), una esgrimista y estudiante de Derecho. El deporte se lo ha dado todo: oportunidades, reconocimiento, pero también la pesadilla de no poder practicarlo tras un accidente que estuvo a punto de apartarle de su sueño. Con perseverancia, ayuda de los suyos y, sobre todo, sin dejar de creer en ella misma, logró tirar adelante y ahora se ha convertido en una de las deportistas con más proyección de su país.

Has viajado por todo el planeta para competir y triunfar con la esgrima. ¿Cómo ha sido la experiencia de visitar el mundo practicando tu deporte favorito? ● Muy enriquecedora. He aprendido de muchas culturas y de mucha gente. He visto que las experiencias vitales son lo que valen. Más que de lugares soy de conocer su gente, hablar con ella y ver su situación social y política. Por decirte un sitio, Belgrado me impactó muchísimo porque todavía conserva edificios bombardeados por la guerra. Pero no me quedaría con ninguno en especial, cada lugar tiene su encanto. También es cierto que aunque haya podido estar en muchas ciudades, no he tenido tiempo para poder visitarlas pues las competiciones no dan pie a ello.

¿Qué es lo que finalmente te hizo dejar México?  Específicamente, el objetivo de clasificarme para los Juegos Olímpicos. Me di cuenta que entrenar con las mejores esgrimistas de mi país no era suficiente, así que busqué salir aprovechando que tengo estudios. Por otro lado quise marcharme porque las cosas en México están difíciles, y esto dificulta que personas como yo podamos lograr nuestros objetivos.

La oportunidad de luchar por un sueño te movió por todo el mundo, y ahora te encuentras de golpe en Europa estudiando y compitiendo. ¿Añoraste mucho tu casa tras tu llegada aquí?  Se extraña la casa, la familia… pero hay gente que está peor. En México las cosas están muy difíciles, no puedes hacer muchas cosas. La inseguridad de las calles te hace temer por tu vida, cosa que en Barcelona no me pasa. Yo aquí puedo dedicarme a lo que quiero y hacer mi camino. Mi mayor preocupación no es lo que dejo en México, ni lo veo como un sacrificio. He tenido la oportunidad de venir aquí, y quiero aprovecharla.

El año pasado estuviste en Francia, en París, durante once meses. Y éste has aterrizado en Barcelona con objetivo de quedarte, ¿ves mucha diferencia entre la esgrima que se practica en México con la Europea?  Sí, sí, sin duda alguna. Cuando yo estaba allí no lo veía tanto, pero sí que la hay. Desde el material del que están hechas las espadas, donde en México no conocemos el que se utiliza aquí y es mucho mejor y más resistente, hasta el tipo de entrenamiento que se realiza. Allí se sigue la escuela cubana, mucho más física y que a ellos les va bien porque son altos y fuertes pero a nosotros no. En Europa te enseñan a trabajar otros aspectos como el de donde colocarte en la pista, algo que nunca se me había ocurrido pensar. En México vivimos en una burbuja, creémos que sabemos hacer esgrima y no es así.

Te marcaste como objetivo ir a los JJ OO de Londres cuando cinco años atrás tuviste un accidente que casi te deja sin poder andar. ¿Qué te motivó para salir adelante cuando lo tenías todo en contra?  Que la esgrima siempre ha sido mi pasión. Esta pasión y mis deseos me permiten creer que puedo clasificarme para los JJ OO. Me hacen ver que nada se me opone a mi camino. Por suerte o no, tuve un accidente, y por suerte o no, tuve la oportunidad de volver a estar en pie. Ahí me di cuenta de que si quería hacer algo tenía que tomarme las cosas en serio y trabajar por ello. Ahora por lo que lucho es por los JJ OO: no consigo ser atleta sin cumplir ese objetivo.

Ese momento en el que te ves en el hospital rodeada de médicos debió de ser muy duro. ¿Cómo sucedió?  Fue en un accidente de coche. Yo iba de copiloto y nos chocamos contra otro automóvil con la mala suerte de que la chica que iba detrás mía me dio con sus rodillas en la espalda y me fracturé la vértebra. Un año perdido. 

¿En ese momento temías  por no volver a competir?   Sí, sí. El doctor me dijo que me olvidara de la esgrima, que nos íbamos a centrar en ver si podía volver a caminar. Sus palabras fueron: “Nada de deporte, eso ya se ha acabado”. Fue muy duro.

¿De donde se saca el arrojo para salir de una situación así?  Saqué mucho a partir del hecho de que yo no era consciente realmente de lo que me había pasado. Cuando llegué al hospital me dijeron que había sido una pequeña fracturita en la espalda y que tenían que hacerme una operación de cuatro horas. Duró más de nueve y resultó que estaba peor de lo que ellos habían visto. Tardé mucho en asimilarlo todo. Además, meses antes me había clasificado para competir en los juegos Panamericanos, que eran en Julio -el accidente fue en Abril-, y sólo pensaba en recuperarme para ir allí. Me aferré al deseo de disputarlos. Y también me arriesgué mucho, quizás demasiado. El hecho de que el secretario técnico de la Federación, que era cubano, hubiera tenido la misma lesión que yo y salido adelante me dio más fuerzas. Pero pensándolo ahora no lo volvería a hacer, no volvería a forzar tanto. Por ello a día de hoy todavía tengo dolores.

“Mi historia me ha enseñado a ver que las cosas son posibles si se trabaja”

___________________________________________________

Eres un ejemplo de superación y positividad. ¿Qué te ha aportado tu historia a tu vida personal y profesional?  Me ha dado mucha seguridad. Me ha enseñado que tengo que confiar en mí y no me comparo con las demás personas. Yo conozco mi camino, mis circunstancias, y sobre eso debo creer en mí y que puedo. Pensar que las cosas son posibles y asequibles si se hacen bien, y que si se trabaja se acaban dando.

Seguro que en este tiempo has tenido el apoyo de famila y amigos, ¿pero alguna persona ha estado a tu lado para apoyarte especialmente?  Carlos -mi novio-, ha estado ahí todo el tiempo, sin él esto no sería posible. Lo conocí un año después del accidente, en un momento muy duro para mi. Me acababan de dejar fuera de una convocatoria de la selección para el preolímpico de 2008 y estallé. Estaba a punto de dejarlo todo y él me ayudó. Me salvó por así decirlo. Me dijo que me dedicase a entrenar, que él se ocuparía de todo lo demás. Y hasta la fecha así estoy. Me ayuda a calmar mi lado visceral para que éste no salga disparado.

Por tus palabras se nota una relación amor-odio con la Federación mexicana. ¿Te exigían más por haber pasado lo que pasaste y por miedo a que no te hubieses recuperado?   Sí, me miraban de otra manera. Cuando fui a la preselección de los JJ OO de Pekín el Ministro de Deporte decía que quería verme correr, ver mi forma, pero sólo la mía. Yo habría aceptado si nos hubiesen hecho lo mismo a todas, pero sólo lo hacía conmigo. Me descriminaban por el hecho de haber sufrido un accidente. Me ponían siempre trabas. Y campeonatos a los que te decían que irías y te dabas cuenta que no cuando el avión se había ido sin ti.

Alexandra, ¿qué significa el deporte para ti?  Antes del accidente lo era todo, lo más importante, y ahora no lo veo así. Es la forma de vida que yo he elegido pero no lo es todo. He aprendido a valorar otras cosas que si son importantes. Aunque si es verdad que es mi profesión y todo lo que hago va encaminado para mejorar en ello. Hasta mis estudios.

¿Es la esgrima un deporte individual o tiene especial importancia el equipo? Mi entrenador Juanjo siempre dice que es un deporte de cooperación, que prima lo colectivo. Es cierto que es individual, pero yo no puedo entrenar sin mi compañera. A pesar de ello en equipos como México son muy egoístas. La gente que está detrás de ti de cara a la galería te dice que te apoya, pero por dentro muchos están esperando que te rompas la pierna. El ambiente es totalmente distinto al que vivo cada día en Barcelona: aquí me han apoyado mucho más, me han alentado. La gente lo hace de forma desinteresada, y dentro del club eso se nota. Estamos todos muy unidos.

¿El éxito en tu vida significa la parte más importante? ¿Te lo planteas como un objetivo propio, algo que persigues constantemente?  Más que éxito, lo que yo busco es lograr lo que yo quiera, lo que yo me marque como objetivo. En cuanto si soy o no exitosa no te lo puedo decir, pero lo que yo busco es ser feliz en la vida, estar a gusto conmigo misma y hacer las cosas por algo que me motive, sin perder nunca de vista de donde vengo y lo que significo para mi gente en México.

Cuando te ves en plena competición, ¿luchas sólo por un éxito personal, o piensas en algo más?  Pienso siempre que la medalla o el éxito que yo pueda conseguir puede ser también alegría para otra gente. México es un país que está muy mal actualmente y para muchos de los ciudadanos nosotros podemos ser un orgullo, así que si está en mi mano poder alegrarles, o en la mano de otros mexicanos, pues es lo que intento. No intento verlo como éxito o derrota sino para romper paradigmas, ya que tal vez los mexicanos estamos un tanto desprestigiados en el mundo. Queremos romper con los tópicos de que nosotros siempre estamos abajo o que en México no se puede. Esa es mi forma de ver la vida, no por ser mexicana voy a tener que perder ante una rival europea o de otro lugar. Quiero inculcar y demostrar a los propios mexicanos que nosotros sí podemos.

Parece que intentas utilizar el deporte como herramienta para romper estereotipos.  Sí, claro, para romper estereotipos, expectativas. Para demostrar que yo puedo ganar a una rival ya sea italiana o rusa, porque todas somos iguales, aunque yo sea mexicana, pese a las circunstancias. Mi país está muy mal y tal vez yo no reciba las mismas ayudas que puedan recibir ellas o la misma preparación, pero en el fondo, cuando las dos estamos cara a cara, seguimos siendo iguales y luchando con las mismas armas. Pero ya no sólo utilizo este pensamiento en el deporte, lo tomo para todo en mi vida.

Como estudiante de Derecho y activa política y social, ¿crees que el deporte puede ser una buena forma o herramienta para poder cambiar el mundo?  Sin duda es una forma de vivir. El deporte te da valores, lecciones de la vida, competencia… Cosas que luego las aplicas a tu día a día y sabes sacar el porqué de muchas cosas. Intento que esto sea mi forma de vida y opino que así debería ser siempre.

Alexandra posando con el uniforme del equipo serbio

A menudo la gente suele hacer una montaña de algún problema minúsculo. Tú que has vivido problemas bastante más difíciles, ¿piensas que tu lesión te ha hecho ver la vida y sus problemáticas de otra manera?  Sí, sin duda me ha ayudado. Sobre todo cuando me enfrento a cualquier equipo y pienso: “Ellas hace cinco años estaban planteando su entrada al Mundial con el miedo a no lesionarse para poder asistir a la cita. En cambio yo hace cinco años estaba en una silla de ruedas”. No me puedo comparar a nadie porque mis circunstancias son totalmente opuestas a las de otras personas, pero pese al accidente tan desastroso y doloroso que sufrí sé que hay gente que está mucho peor que yo, y que en parte yo tengo suerte. Por eso cuando me tengo que enfrentar a algo pienso que hay gente que puede estar pasándolo más mal y que yo, por suerte, sé manejar el problema y solucionarlo. Lo intento ver todo de forma positiva, reconociendo que yo también fallo mucho.

Retomando el tema de las alegrías que intentas dar a muchos de tus compatriotas, hemos querido indagar en la redes sociales y hemos visto que tu página de Facebook tiene muchos seguidores y además es una fuente continua de noticias. Con esto queremos decir que repartes cosas positivas a través del deporte.  Sí, siempre busco no perder ese vínculo con mi sociedad y con la gente, pero creo que no tengo tantos seguidores… ¡quisiera tener más! -entre risas-. La verdad es que me gustaría poder influir mucho más sobre la gente.

Gozas de cierta fama y reconocimiento. Con todo, la Federación Mexicana decidió no convocarte para los Juegos Olímpicos. ¿Cuándo te diste cuenta de que no figurabas en la lista de los elegidos?  Fue en el Campeonato pre-olímpico. Teníamos que ganar ese campeonato para poder entrar en la competencia de los Juegos Olímpicos, pero ya intuía que tal vez yo no iba por todo lo que nos habían dicho los dirigentes de la Federación. Por ranking yo debía estar, pero no fue así.

¿Cómo te sentó esta decisión, sabiendo el sacrificio y la lucha que habías realizado para ello?  La verdad era algo que sabía que podía pasar porque en México tenemos un grave problema y es que no suele haber reglas claras, trabajamos sin reglamento, por desgracia no solo en el deporte. Nos dijeron que iría la mejor del país, por eso conocía la posibilidad de que no fuera yo. Fue muy decepcionante para mí y fue un síntoma más del problema que tenemos en México, en todo. Además me enteré el día antes por medio de Google. Ni se dignaron en comunicármelo y eso que llevaba un año preparándolo. Pero me sirvió para pensar que si ellos no creían que yo no era la mejor de mi país era el momento para demostrar que estaban equivocados, y por suerte eso dependía de mí. Las cosas que dependen de mí y controlo yo son las que pueden demostrar que yo soy la mejor.

Y eso lo hiciste en el Mundial de este año en Newcastle, donde quedaste tercera.  Fui motivada al Mundial. Estaba decepcionada por lo del año pasado y me dije que les demostraría que se habían equivocado. Si no les quedó claro que yo era la mejor tal vez también fue culpa mía, Quizás perdí asaltos que no debí haber perdido y sentí un poco de culpa. Me cuestioné si era capaz y si valía la pena. Pero en frío valoré que los diez meses de preparación para el preolímpico no eran suficientes, cuando hay deportistas que están cuatro años realizando el ciclo olímpico. Me dije que tenía que empezar este ciclo bien y, fruto de ello es este tercer puesto.

“Veo más difícil clasificarme para los JJ OO que conseguir una medalla en las olimpiadas. Y creo que me puedo clasificar”

___________________________________________________

¿Conoces Rio de Janeiro?  Sí, estuve una vez allí. Es muy bonito.

¿Te ves en 2016 allí? Por poner una fecha… (Risas). Sí, ahora mismo sí que me veo. He tenido mucha suerte en encontrar a mi actual preparador, Juanjo. Yo venía a Barcelona con la idea de estar sólo un año, probar y si no salía bien volver a París. Pero una vez lo conocí y vi lo serio, comprometido y los conocimientos que tiene me dije que aquí me quedaría. Antes de conocerlo te habría respondido que no me veía en las Olimpiadas, pero ahora mismo y con la preparación de estos diez meses estoy totalmente convencida. Mi idea es clasificarme por ranking, con ello evito que la Federación no me convoque siguiendo sus criterios subjetivos.

¿Dentro de tres años podríamos hacerte otra entrevista con una medalla olímpica colgada al cuello?  Sí, creo que es factible. Veo más difícil clasificarme para los JJ OO que conseguir una medalla en las Olimpiadas. Y creo que me puedo clasificar.

Te tomamos la palabra… (Risas) Por su puesto. Aquí nos veremos en tres años.

Con esa promesa final nos emplazamos con ella para el futuro. Un futuro que, por otro lado, sólo puede traer cosas buenas a alguien que le ha dado tanto al deporte. Un ejemplo de superación y sacrificio personificado en una deportista de élite. Decía John Lennon que la vida es aquello que te pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes, y posiblemente eso es lo que le ha pasado a nuestra protagonista. Su fuerte personalidad y las ganas de superación que ahora le acompañan se forjaron a base de superar las contínuas vicisitudes que le fueron surgiendo en su vida. De rasgos risueños y actitud idéntica, esta mexicana se ha ganado nuestro corazón con su historia. En tres años nos vemos, Alexandra. Tú pones la medalla y nosotros el cava.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s